Aardman reduce sus pérdidas, pero sigue sin recuperar la rentabilidad en su 50.º aniversario
El estudio responsable de Wallace y Gromit y La oveja Shaun mejora sus resultados económicos, aunque los retrasos en sus producciones y la reducción de plantilla reflejan las dificultades que atraviesa.
Aardman Animations, el histórico estudio británico especializado en animación stop-motion, ha cerrado el ejercicio 2025 con unas pérdidas de 1,1 millones de libras, frente a los 4,1 millones registrados el año anterior. A pesar de continuar en números rojos, la compañía ha conseguido reducir sus pérdidas aproximadamente un 73 %, mientras que sus ingresos han aumentado un 8 %, hasta alcanzar los 20,4 millones de libras.
Los resultados llegan en un año especialmente significativo para el estudio, que celebra su 50.º aniversario en 2026.

Menos pérdidas, pero también menos trabajadores
Aardman atribuye sus dificultades económicas principalmente a los retrasos en determinadas producciones y acuerdos comerciales, así como a la debilidad del mercado de contenidos infantiles y familiares, uno de los segmentos en los que desarrolla parte de su actividad. En este sector, las cadenas de televisión y plataformas de streaming se han vuelto más selectivas a la hora de financiar nuevos proyectos.
Para mejorar su rentabilidad, el estudio ha puesto en marcha un plan estratégico de cinco años que incluye una reducción de gastos y un mayor aprovechamiento comercial de sus franquicias.
Estos ajustes han coincidido con una importante reducción de plantilla: de una media de 297 trabajadores en 2024 a 230 en 2025, aproximadamente un 23 % menos. La compañía también ha confirmado recortes adicionales vinculados a su reorganización empresarial.
El coste de mantener la animación artesanal
Fundada en 1976 por Peter Lord y David Sproxton, Aardman ha construido su identidad alrededor de la animación stop-motion, con películas como Chicken Run: Evasión en la granja, Wallace y Gromit: La maldición de las verduras y La oveja Shaun: La película.
Aunque también ha producido largometrajes digitales como Ratónpolis y Arthur Christmas: Operación regalo, continúa apostando por las marionetas y los decorados físicos, una técnica laboriosa que requiere numerosos profesionales especializados.
Sin embargo, el estudio no atribuye sus pérdidas directamente al stop-motion, sino a las dificultades comerciales del sector. Respecto a la inteligencia artificial, Aardman defiende su utilización como herramienta de apoyo, sin sustituir el trabajo creativo de los artistas.

© Aardman Animations
La oveja Shaun, una apuesta para el futuro
Entre sus producciones más recientes destaca La oveja Shaun: Misión calabaza, tercera aventura cinematográfica del personaje, realizada junto a Sky y StudioCanal y cuyo estreno en España está previsto para el 30 de octubre.
Las anteriores películas de Shaun han manejado presupuestos cercanos a los 25 millones de dólares, mientras que algunas bases de datos sitúan el coste de esta nueva entrega alrededor de los 30 millones de dólares, una cifra todavía no confirmada oficialmente.
Su estreno supone una nueva oportunidad para reforzar una de las franquicias más reconocibles de Aardman, aunque todavía es pronto para valorar su impacto económico.
Medio siglo de animación
En pleno 50.º aniversario, Aardman afronta una etapa de transformación en la que deberá encontrar el equilibrio entre su identidad artística y la sostenibilidad económica.
Desde 2018, el estudio pertenece mayoritariamente a sus trabajadores, un modelo impulsado por sus fundadores para preservar su independencia creativa.
Aunque todavía no ha conseguido regresar a los beneficios, la mejora de sus resultados representa un avance importante. Su principal desafío será mantener la esencia artesanal que lo ha convertido en un referente mundial mientras se adapta a las nuevas condiciones de la industria de la animación.

