El viaje de Arlo

El viaje de Arlo

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La elegancia de la sencillez

4.5 Stars (4,5 / 5)

La película de dinosaurios de PIXAR fué anunciada en 2011, con un trabajo previo desde 2009, para estrenarse en 2013, sin embargo, tras cambios en la dirección (tras el abandono de Bob Peterson), en el guión y en las fechas de estreno, no ha sido hasta el 25 de Noviembre de 2015 (27 en España) que el largometraje ha visto la luz.

Cuando un proyecto sufre tantos cambios suele presagiar un futuro poco prometedor para la película, con problemas que suelen acabar siendo insalvables y que termina con la cinta guardada eternamente en un cajón, sin embargo “El viaje de Arlo” ha conseguido salvar los muebles, sin lugar a dudas gracias al tremendo trabajo de Peter Sohn y Meg LeFauve reconstruyendo y simplificando la historia desde los cimientos.

La historia y el desarrollo que nos presenta “El viaje de Arlo” no son novedosos, recurriendo a situaciones y clichés mil veces usados en otras películas, tanto de animación como de acción real, pero es en su manera de utilizarlos, en la sencillez y humildad con la que se nos presenta esta película, en la que radica su belleza.

El viaje de Arlo

Como dijo Einstein: “Se debe hacer todo tan sencillo como sea posible, pero no más sencillo”, y parece que Peter Sohn ha entendido el concepto a la perfección, presentandonos una obra simplista pero sin llegar a traspasar la barrera de lo ridículo. Tras una obra maestra como “Del revés” con un argumento plagado de dobles lecturas no podíamos (aunque tampoco queríamos) pensar que “El viaje de Arlo” fuese a mantener un nivel tan alto, sin embargo se sitúa entre las grandes obras de la productora, superando con creces “Cars“, “Cars 2“, “Monstruos University” e incluso “Brave“.

La historia de “El viaje de Arlo” en momentos nos puede recordar a ciertos clásicos como “El rey león” o “Hermano Oso“, y es que no hay duda de que volvemos a estar ante una película que nos cuenta la búsqueda del yo interior, el descubrimiento de la personalidad individual, sin embargo, y sin ser de una gran originalidad, también nos encontramos ante la pregunta continua de ¿quien es el “humano” y quien la bestia?

Que en el mundo de la animación los que mejor controlan la técnica y la llevan a cuotas inimaginables son los del estudio del flexo es indudable, y con “El viaje de Arlo” vuelven a dar una lección magistral de animación, contando con diseños tirando al cartoon y a la simpleza para los personajes y con una animación ultrarealista para los paisajes y fondos.

La banda sonora, compuesta por Mychael y Jeff Danna, acompaña perfectamente las imágenes, aportando el elemento justo y necesario en aquellos momentos de emoción que hacen que se nos acabe escapando alguna lagrimita.

En definitiva, nos encontramos ante uno de los proyectos menos ambiciosos de PIXAR, y sabiéndolo como tal, disfrutaremos de una gran película. Si acudimos a la sala esperando dobles sentidos, bromas que solo pueden captar los adultos o una historia compleja, con dobleces, “El viaje de Arlo” nos defraudará.

4.5 Stars (4,5 / 5)

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