Cajas muy bonitas por fuera pero sin nada interesante en su interior. Así podría resumir la película, pero me voy a extender un poco más y explicar mis razones.

Los boxtrolls” es la tercera película de animación por stop-motion que nos llega del estudio Laika Entertainment, tras la excelente “Los mundos de Coraline” y la decente “El alucinante mundo de Norman“. Y es que parece que la tendencia del estudio es ir a la baja, pero no en todos los aspectos, solamente en el guión. Así como “Los mundos de Coraline” contaba con una gran historia tras las marionetas, “El alucinante mundo de Norman” nos sorprendía hace ahora casi 3 años por contar una historia bastante plana, un cuento más de zombies, fantasmas y demás fenomenos paranormales tan de moda por esos tiempos que te dejaba sin más al salir del cine. Mi esperanza con “Los boxtrolls” era que hubiesen mejorado con el tiempo en el desarrollo de un guión atractivo y potente, y precisamente igual ese ha sido el error, ver la película con demasiadas pretensiones.

Tras el comienzo de la película (un inicio, por cierto, excelente, en el cual tiendes a imaginar lo que ha ocurrido con anterioridad pues no explican demasiado, simplemente la historia se inicia en un determinado punto y bastante más avanzada la película volverán para contarnos que ha sucedido antes) todo empiezan a ser situaciones previsibles, una tras otra, sin emociones en juego. Antes de que un personaje vaya a decir su frase prácticamente la has estado diciendo tu en tu cabeza, y por supuesto sabes lo que le va a contestar su contraparte y como finalizará la escena.

La historia, por lo general, es la típica historieta sobre superación personal conjugada con que las apariencias engañan, nada nuevo por tanto que aportar ni al cine ni a la animación en particular.

Los personajes, con diseños “extraños”, por decirlo de alguna manera, son muy simplones, sin nada oculto en sus personalidades. En el momento en el que alguno aparece en pantalla ya sabes todo sobre él, y si algo te quedase por conocer, tampoco tienes interés en descubrirlo, puesto que sabes que no va a aportar nada a una historia insulsa.

La música acompaña perfectamente a las escenas, pero tampoco es algo demasiado complicado; estamos hablando de que la película se sucede escena tras escena sin sorpresas, e incluso en las escenas de acción la emoción es mínima, por tanto la música solamente es correcta, ni emociona ni deja de emocionar.

Por último, el apartado técnico, lo único que es de admirar de la película. Siempre he tenido especial cariño a las películas realizadas con stop-motion, me parece que el trabajo que conlleva el realizar una película con esta técnica (la cual lleva tantas horas detrás) es de agradecer independientemente del resultado del conjunto. Y parece que ellos lo saben. Al inicio de la crítica hablaba sobre como la tendencia del estudio ha ido a la baja en cuanto a los guiones, cosa que no ha sucedido con la animación. Película tras película han ido mejorando la técnica, llegando a cotas inimaginables de belleza. A pesar de que por culpa del guión e incluso el diseño de los personajes el resultado final se ensombrezca, las escenas tienen una gran belleza, y gracias a la ayuda del ordenador nos dejan momentos imposibles de imaginar años atrás.

Como conclusión, decir que “Los boxtrolls” gustará a aquellos que disfrutan del stop-motion como un servidor, pero sin embargo no es una gran película. En momentos (sobre todo para aquellos que tengan pequeños viendo el film) puede incluso resultar aburrida, pesada y demasiado larga para lo poco interesante que es. Así que me despido repitiendo la frase con la que inicié la crítica: Cajas muy bonitas por fuera pero sin nada interesante en su interior.

SPOILER: Una duda que me ha quedado tras ver la película, quizás poniéndome quisquilloso en los momentos en los que me estaba aburriendo… ¿Como narices ha aprendido Eggs a hablar y leer si los boxtrolls no saben siquiera hablar? Si alguien sabe contestarme, le leo en los comentarios.